martes, 8 de diciembre de 2009

Un cuadro dentro de un cuadro...


Un cuadro dentro de un cuadro, dentro de otro cuadro, dentro de otro cuadro, en espiral, tocando sus esquinas; así hasta el infinito cuantificable, hasta donde el nombre de los polígonos resulta impronunciable:
cuasiinfinitocaedro, cuasiinfinitógono.

   La mayoría pensaría en un círculo o en un casi círculo, pero entonces el esfuerzo en la elaboración de la estructura sería despreciado, eso no puede ser.

   Pensemos en millones de cadenas de información genética desechada sólo porque no son comprendidas, pensemos en un analfabeto musical que tira a la basura partituras de Chopin, pensemos en…

   ¡el círculo si se quiere!





1 comentario:

Isabel dijo...

Lo del analfabeto musical me dejó con algo dentro. Tu final me gusta, el inicio también. Nada es como debiera ser...