martes, 8 de diciembre de 2009

Sueño


Son pensamientos calmos, que van y vienen. Que aún no termina de irse cuando reaparecen, lentos, apaciguados. Vienen hambrientos, como los muertos olvidados. Vienen sedientos, como riachuelos en verano, vienen arrastrándose hiriéndose las manos, el rostro y el pecho.


   Son ciegos, les han sacado los ojos por sus pecados y ahora tienen delirios, escuchan voces e intentan huir, escabullirse; quieren que se los trague la tierra, volver al polvo como se los han prometido, como yo he prometido. Que no descansen, prefiero verlos arrastrándose llenos de tierra seca que cometiendo brutalidades, que causando dolores.


   Levanta una piedra, dicen, y nos hallarás, extiende la vista, tú que puedes, y mira las estrellas. Son hierros calientes que caerán sobre los hombres marcándoles la piel, la luz les entrará por los ojos y se los ahuecará… vienen terrores ya descritos ya pasados, brotarán llagas en sus cuerpos corruptos y escupirán sangre y bilis. Estás condenado como nosotros a desear la muerte y no merecerla.


   Dicen, y se desvanecen entre las sombras, y vienen otros detrás con nuevas maldiciones para mi sangre y la que viene.

3 comentarios:

Graciela dijo...

¿Qué, quién? Fuente de mis sueños, de mis delirios, de mis miedos y deseos, me hace estremecer...

Isabel dijo...

Me gustó, como que el ambiente que creas te atrapa, dejas de estar en el sillón frente a la compu y ves las estrellas, saludos Newman.

Wera Skizofreek dijo...

Es el mundo donde soy lo que quiero y lo que soy...

Te quiero!