Erase una vez,
una gata enamorada del gato
que tenía los pies de trapo
y los ojos al revés,
y éste a su vez,
sentía palomillas en la panza
cuando esperaba que pasara
la gata de ojos de luneta
y patas de calceta.
1 comentario:
así me quiero enamorar...!
Publicar un comentario